Diferencia entre leasing y renting

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¿Qué es el leasing y el renting?

Leasing y renting son términos que a menudo se usan indistintamente, pero existen algunas diferencias entre ellos. Te las explicamos en este artículo.

Definición de leasing

El leasing es un contrato de arrendamiento financiero entre dos partes. Una de las partes suele ser una empresa de leasing o una entidad financiera y la otra parte suele ser una persona o empresa.

La entidad financiera o empresa de leasing, le concede a la otra parte (arrendatario) el derecho de uso de un bien, como un vehículo, equipo o propiedad, durante un período determinado a cambio de pagos periódicos. Cuando llega la finalización del contrato, el arrendatario tiene tres posibles alternativas:

  • Ejercer la opción de comprar pagando una cantidad residual.
  • Renovar el contrato
  • Devolver el bien al propietario.

Definición de renting

El renting es un contrato de arrendamiento similar al leasing en el sentido de que una persona o empresa (el arrendatario) alquila un bien, a la empresa arrendadora por un período de tiempo determinado a cambio del pago de una cuota fija mensual. La principal diferencia con respecto al leasing es que el renting normalmente no incluye opción de compra al final del contrato sino que se devuelve el bien o se renueva el contrato.

Principales diferencias entre leasing y renting

Tipo de contrato y finalidad

Leasing: Tiene como finalidad el facilitar la adquisición de un bien de manera que aunque se alquile el bien durante un tiempo, el arrendatario tiene en mente quedarse con el bien al finalizar el contrato, es decir, ejercer la opción de compra que suele incluirse en un leasing.  El tipo de contrato es un arrendamiento financiero de medio o largo plazo.

Renting: La finalidad del renting es ofrecer acceso temporal a un bien durante un periodo de tiempo que suele ser a corto o medio plazo. Al finalizar el contrato el bien se devuelve por lo que se trata de una opción apropiada para quienes buscan flexibilidad y no necesitan tener la propiedad de ese bien. Se trata de un arrendamiento operativo.

Duración del contrato

Esta es otra de las principales diferencias entre leasing y renting.

  • El leasing generalmente implica acuerdos a largo plazo de entre 2 y 7 años generalmente si bien puede alargarse dependiendo del bien y del acuerdo al que lleguen las partes.
  • El renting abarca un periodo de tiempo menor de entre 1 a 5 años.

Opción de compra

Con el leasing, cuando llega el momento de finalización de contrato,  el arrendatario suele tener la opción de comprar el bien por un valor residual previamente acordado. Con el renting no hay opción de compra del bien.

Costes y servicios incluidos

Los costes de la cuota suelen ser más altos en el renting.  Esto tiene que ver en parte con el hecho de que con el leasing no suelen haber servicios adicionales añadidos como sí ocurre con el renting. Nos referimos a servicios como el mantenimiento, el seguro u otros gastos relacionados con el uso del bien. 

El renting generalmente incluye una serie de servicios como

  • Mantenimiento: Generalmente incluye mantenimiento preventivo y correctivo.
  • Seguros: Suele incluir seguros del bien arrendado.
  • Asistencia: En muchos casos, se ofrecen servicios de asistencia y atención al cliente.
  • Recambios: Algunos contratos pueden incluir el coste de recambios y reparaciones.

Titularidad del bien

Leasing: En un contrato de leasing, el arrendador (normalmente una entidad financiera) es el titular del bien durante toda la duración del contrato. Es al finalizar el contrato cuando si el arrendatario ejerce la opción de compra se cambia la titularidad y el propietario pasa a ser el arrendatario.

Renting: El titular es el arrendador durante toda la duración del contrato. El arrendatario tiene derecho a usar el bien, pero nunca será el propietario dado que no hay opción de compra y llegado el momento tendrá que devolver el bien.

Ventajas y desventajas del leasing vs renting

Ventajas del leasing

  • Si te interesa el bien, éste puede ser tuyo: Con el leasing, al finalizar contrato podrás decidir si ejerces la opción de compra. Si lo que quieres es adquirir el bien a largo plazo, tu mejor opción será el leasing.
  • Deducciones fiscales: Las cuotas de leasing pueden ser deducibles como gasto. Esto es especialmente interesante para autónomos y empresas en cuanto a deducción del IVA y amortización.
  • El leasing como inversión: Si tienes previsto quedarte con el bien al final del contrato entonces puedes plantearte el leasing como una inversión a largo plazo.

Desventajas del leasing

Las ventajas principales del leasing tienen que ver fundamentalmente con el hecho de que el bien puede ser tuyo si al final de contrato ejerces la opción de compra, ahora bien, ¿Qué desventajas tiene el leasing?

  • Compromiso a largo plazo:  Te comprometes a pagar durante todo el periodo que dure el contrato, aunque no utilices el bien o no lo necesites.
  • Costos adicionales: No tendrás mantenimiento, ni seguros, etc. incluidos por lo que es probable que tengas gastos adicionales.  
  • Intereses elevados: Suele ser más caro a nivel intereses y otros cargos financieros.
  • Riesgo de pérdida del bien: Si no cumples con el plan de pago perderás tanto el bien como todo el dinero que hayas invertido.
  • Depreciación: Al finalizar el contrato, el bien puede haber perdido valor, reduciendo su atractivo de compra.
  • Menor flexibilidad: Es complicado que puedas cambiar el bien por uno más moderno o distinto antes de finalizar el contrato.

Ventajas del renting

  • Mantenimiento y seguro incluidos: Los gastos de mantenimiento, reparación, seguro y otros servicios suelen estar incluidos.
  • Flexibilidad de renovación: Cuando acabas el contrato tú decides si vas a querer cambiar el bien por uno nuevo o actualizar el modelo.
  • Sin endeudamiento: No va a afectar al nivel de endeudamiento de la empresa, lo que es beneficioso en términos de balance financiero.
  • Gastos fijos: Las cuotas mensuales son fijas, lo cual facilita la previsión de gastos y el control del presupuesto.
  • No hay riesgo de depreciación: En el renting, el usuario no asume el riesgo de la depreciación del bien. Es por ello por lo que es una opción especialmente indicada en aquellos casos en los que el bien pierde valor rápidamente, como es el caso de los vehículos.

Desventajas del renting

  • Con el renting no tienes opción de quedarte con el bien, es decir no hay opción de compra por lo que el bien nunca podrá ser tuyo.
  • El coste de un renting suele ser más elevado que el del leasing dado que la cuota del renting incluye gastos de mantenimiento, seguros, etc.
  • A pesar de ser una opción más flexible que el leasing, el contrato es de al menos un año y si cancelas anticipadamente puedes tener penalizaciones.
  • Con el renting las opciones de personalización del bien son bastante limitadas y deberás devolver el bien al finalizar el contrato tal y como se entregó.
  • Cuando el renting es de un vehículo, puede ser que haya limitaciones de kilometraje. Si superas esos límites tendrás cargos adicionales.
  • A diferencia de la compra o el leasing con opción de compra, los pagos de renting no contribuyen a generar un activo propio para el usuario.

Aspectos fiscales y contables

Fiscalidad del leasing

  • Deducción de cuotas: Con un leasing vas a poder deducirte las cuotas como gasto de empresa /autónomo siempre y cuando el bien esté relacionado o sea necesario para la actividad económica que realizas.
  • Amortización acelerada: Con el leasing tienes la opción de aplicar una amortización acelerada del bien, es decir, puedes reducir tu base imponible de manera más rápida y obtener beneficios fiscales en menor tiempo.
  • IVA: Las cuotas de leasing incluyen IVA por lo que también puedes deducirlo como gasto para las empresas o autónomos en función de su actividad.
  • Opción de compra: Al finalizar el contrato,  si decides quedarte con el bien y comprarlo se realiza un asiento contable que refleja la compra y el valor residual del bien y a partir de ese momento se hace la amortización como con cualquier otro activo.

Fiscalidad del renting

  • Deducción de cuotas: También puedes deducirte las cuotas del renting como gasto siempre y cuando el bien objeto del renting sea necesario para tu actividad profesional o empresarial. Puedes deducirte la totalidad de la cuota.
  • Sin amortización acelerada: Con el renting no puedes aplicar amortización acelerada, ya que el bien nunca se considera un activo de la empresa.
  • IVA: El IVA de las cuotas de renting es deducible en función de la actividad económica y en algunos casos, si el bien se utiliza exclusivamente para el negocio puede deducirse de forma íntegra.
  • No afecta al activo: Al no haber opción de compra, el bien en renting no forma parte del activo de la empresa, por lo que no afectará al balance de tu negocio.

Diferencias contables

  • Registro en el activo: En el leasing, debes registrar el bien como un activo en el balance y por tanto habrá una amortización contable del mismo mientras que en el renting no registras el activo dado que ese activo nunca será tuyo ni tienes opción de que lo vaya a ser.
  • Amortización contable: Con el leasing el bien se amortiza contablemente de acuerdo con las normas establecidas, lo que supone que tendrás un gasto periódico mientras que, con el renting, al no haber amortización, las cuotas se registran directamente como gasto de explotación en la cuenta de resultados.
  • Endeudamiento: El leasing aumenta el pasivo y puede afectar el nivel de endeudamiento de la empresa mientras que con el renting como no se considera un pasivo ni se añade al balance, no afectará a la estructura financiera de tu negocio.
  • Gastos de mantenimiento y servicios: En el leasing, tendrás que hacer frente a los gastos asociados al mantenimiento y seguros del bien, es decir tendrás gastos adicionales. En el renting, estos costos están incluidos en la cuota y se registran como un único gasto lo que hace más sencilla la contabilidad.

¿Qué opción es mejor: leasing o renting?

Para empresas

El leasing es una excelente opción si lo que tienes en mente es adquirir el bien objeto del leasing. Esta opción te ofrece la posibilidad de comprar el bien al finalizar el contrato e ir aplicando deducciones fiscales con amortización acelerada lo que puede ser beneficioso si como empresa o profesional tienes previsto mantener el bien como activo a largo plazo.

El renting, por otro lado, es más adecuado si lo que buscas es flexibilidad y evitar tener gastos de mantenimiento, seguros y depreciación. Con el renting, las empresas pueden actualizar sus activos con frecuencia (como vehículos o equipos de TI), lo cual es útil en algunos sectores que necesitan estar al día y contar con bienes constantemente actualizados. Al no reflejarse en el balance, el renting no compromete la estructura financiera de tu negocio.

Para particulares

Para particulares, suele ser más apropiado el renting, en especial si hablamos de un renting de vehículos. Con la cuota fija te olvidas de todo (mantenimiento, seguros, etc..) por lo que tienes una previsión de gastos segura (siempre sabes lo que vas a pagar). Además, si necesitas cambiar con cierta frecuencia, por ejemplo, de coche si es un renting para un vehículo, es la opción más adecuada ya que no tendrás que preocuparte por la depreciación del vehículo.

El leasing es menos común entre particulares fundamentalmente porque hay un compromiso a largo plazo, pero puede ser una opción válida para quienes estén seguros de querer comprar el bien (por ejemplo, un coche) al final del contrato.

Para autónomos

Para autónomos, la elección depende mucho de para qué vayas a utilizar el bien (si es para tu actividad profesional) y de cuáles sean tus necesidades fiscales.

El leasing puede ser atractivo en términos fiscales dado que permite la deducción de cuotas y la amortización acelerada por lo que, si buscas adquirir un bien duradero, como maquinaria o vehículos, y tienes previsto mantenerlo a largo plazo te conviene esta opción.

Si prefieres tener una cuota fija y evitar la gestión de mantenimiento y seguros, necesitas ese bien para ejercer tu actividad y deseas cambiar de modelo regularmente, el renting es tu mejor opción.

Leasing y renting de coches

Funcionamiento del leasing de coches

En el leasing de coches, normalmente tendrás un contrato de arrendamiento financiero de entre 2 y 5 años. Durante ese tiempo, deberás pagar la cuota que corresponda al uso del vehículo y los intereses correspondientes. Cuando acabe el contrato tienes la opción de poder comprar el vehículo pagando el valor residual que corresponda y que será inferior al precio de mercado.

El leasing es ideal si lo que quieres es comprar el vehículo a largo plazo y distribuir su coste a lo largo del tiempo.

Funcionamiento del renting de coches

Con el renting tendrás un contrato de arrendamiento a medio o largo plazo en el deberás pagar una cuota mensual fija que incluye el uso del vehículo y los servicios que se determinen en el contrato (mantenimiento, reparaciones, seguro, etc… Normalmente el contrato dura entre 1 y 5 años, y cuando finalice o bien renuevas el renting por otro vehículo o bien se finaliza el contrato sin opción a que puedas comprar el coche. Se trata de un formato ideal si quieres tener un coche sin preocuparte por la depreciación ni el mantenimiento o si prefieres cambiar de coche cada x años.

¿Cuál elegir para un coche?

Dependiendo de si tienes en mente comprar el vehículo o no, te interesará más una opción u otra. También es importante que reflexiones sobre el tema de mantenimiento, reparaciones, etc. y hasta qué punto el hacer frente a esos posibles gastos te incomoda o no. Considera también las opciones fiscales de cada alternativa en caso de que el vehículo sea para ejercer tu actividad profesional/empresarial.

Leasing y renting de maquinaria

Leasing de maquinaria industrial

En el leasing de maquinaria industrial, la empresa firma un contrato de arrendamiento financiero para adquirir equipos o maquinaria necesaria para su actividad productiva generalmente en un contrato de entre 2 a 5 años con el que la empresa se compromete a pagar cuotas mensuales o trimestrales que cubren tanto el valor del equipo como los intereses.

Al finalizar el contrato la empresa puede decidir adquirir la maquinaria pagando el valor residual que corresponda. Fiscalmente las cuotas son deducibles y permiten aplicar amortización acelerada por lo que financieramente puede ser interesante. Eso sí, la maquinaria se registra en el balance como activo por lo que afectará al endeudamiento de la empresa.

Renting de maquinaria industrial

El renting de maquinaria industrial permite a la empresa utilizar la maquinaria durante un tiempo determinado a cambio de pagar una cuota fija en la que están incluidos los gastos de mantenimiento, seguros, etc. del uso del bien.

Cuando finaliza el contrato la empresa puede decidir si devuelve la maquinaria y rescinde contrato o si renueva el leasing. Al no haber adquisición del activo no se registra en el balance y hace que no afecte a la estructura financiera de la empresa. Si la empresa necesita flexibilidad y agilidad en la gestión de la maquinaria o bienes incluidos en el renting, esta opción es más apropiada que el leasing.

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Inigo Dehesa Villasante

Soy Iñigo Dehesa, un Intermediario de Crédito Inmobiliario apasionado por ayudar a las personas a alcanzar sus metas financieras y encontrar soluciones que se adapten a sus necesidades.

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